EMRIA

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Historia

Desde el año 2002, el Consejo Regional aprobó un hermoso proyecto dirigido a custodiar el tesoro de nuestro culto y nuestra música.  El Encuentro de Músicos de la Región Iberoamericana de la Espada del Espíritu (EMRIA).

A partir de esta decisión, hemos realizado consistentemente cada tres años desde el 2007 un retiro internacional de músicos para todas las comunidades de la RIA. Estos eventos han logrado impactar a más de 800 músicos en 4 ediciones. Gracias a esto, músicos y líderes han regresado a sus comunidades a seguir construyendo sobre una visión común, un estilo y un sello particular.

  • 2007 Mi herencia es el Señor: Nuestro primer retiro, un tiempo para conocer el tesoro, el estilo, el porqué de nuestro culto. Cómo entender nuestro servicio en los Ministerios de Música.
  • 2010 Más profundo aún: Dios nos permitió reencontrarnos para profundizar en nuestro llamado, los dones espirituales y herramientas para mejorar nuestra música. Más énfasis en recursos prácticos para mejorar nuestra música.
  • 2013 Hacia la meta: Un enfoque en salir de nuestras fronteras comunitarias, un trabajo para usar la música como instrumento de evangelización sin dejar de cuidar nuestra comunidad.
  • 2016 Te basta mi Gracia: Un encuentro personal con Cristo, la música es solo un medio para lograrlo. Ahora Dios nos lleva a un lugar más interior y nos dice “Te basta mi gracia”.
  • 2019 Sobre la roca: Nuestro encuentro se enfoca en construir nuestro ministerio sobre la roca que es Cristo de modo que no pueda ser sacudido por las tormentas ni las tempestades.

Propósito

Mediante este retiro de músicos de la región (EMRIA), queremos renovar la visión, el carácter y el celo que tenemos como músicos y adoradores. Somos los que vamos al frente en la batalla, cantando la victoria de nuestro Dios. La punta de la lanza cuyo filo renueva el Espíritu Santo. Somos los más pequeños que muestran el amor del más grande. Un verdadero instrumento de Dios, que Él mismo toca (como nos decía en una profecía en uno de los EMRIAs), con una armonía que conquista y anima, que fortalece y renueva, que alimenta y da fruto.